El juego simbólico (hacer como si...) aparece alrededor de los 2-3 años y es el motor de la inteligencia social. Al jugar a ser médico o papá, el niño activa las neuronas espejo y desarrolla la Teoría de la Mente: la capacidad de entender que los demás tienen pensamientos y sentimientos distintos a los propios. Es la base biológica de la empatía y la resolución de conflictos.
Ves a tu hijo dándole de comer a un peluche con una cuchara de juguete. Puede parecer "solo un juego", pero su cerebro está haciendo gimnasia de alta intensidad: está practicando la empatía, el lenguaje y la lógica social. Únete a su mundo de fantasía; es la mejor forma de conectar con su mente.

El juego es la forma instintiva de aprendizaje de nuestra especie y libera endorfinas y serotonina.