El gateo no es solo una forma de transporte; es un proceso neurológico crítico que sincroniza ambos hemisferios cerebrales a través del patrón cruzado. Este movimiento activa el cuerpo calloso y fomenta el desarrollo de la visión binocular y la lateralidad, bases fundamentales para la futura lectoescritura.
Tu bebé prefiere arrastrarse como un comando o sentarse y desplazarse de culete. No hay prisa. El gateo suele aparecer cuando el sistema vestibular y la fuerza del tronco están listos. Proporciónale tiempo en el suelo y ropa cómoda; verás cómo su curiosidad por ese juguete lejano le empuja a coordinar sus extremidades de forma mágica.

Enfatiza que el gateo es una fase de experimentación sensorial que permite integrar sensaciones táctiles y visoespaciales esenciales.