"La Teoría de la Mente es la capacidad de atribuir pensamientos, intenciones, deseos y creencias a otras personas y darse cuenta de que estos estados mentales pueden ser diferentes a los propios." Francisco Mora.
Como también nos indica Laura Estremera, "es la capacidad humana de comprender nuestra mente y la de los demás (...) ;no se consigue hasta los 4 o 5 años.""
Según estas definiciones, podemos entender la teoría de la mente como el inicio del desarrollo de la empatía, y si esta no se consigue hasta los 4 o 5 años aproximadamente...
¿Podemos exigirle a nuestros hijos menores de 4 años que compartan sus juguetes?
¿Tiene sentido que pretendamos que nuestros hijos menores de 4 años comprendan que sus acciones pueden hacer daño a los demás?
¿Es adecuado enfadarse con nuestros hijos menores de 4 años cuando no se ponen en el lugar del otro?
La respuesta es NO, pues esta capacidad no es un aprendizaje memorístico, sino que depende de la maduración de circuitos neuronales específicos (especialmente en la corteza prefrontal y la unión temporoparietal).
*Si te interesa esta información y quieres profundizar, consulta el taller: el inicio de la empatía.*
Os presento una situación muy habitual en la escuela infantil:
Dos niños de 2 años están jugando en el patio cada uno con un coche de madera; en un momento dado, uno de los niños le coge al otro el coche con el que estaba jugando y evidentemente el niño que lo tenía primero llora.
¿Es adecuado regañar al niño que ha cogido el coche del compañero?
Evidentemente no, lo correcto es acompañar la situación: "entiendo que ahora quieras el coche de tu compañero pero ahora no está disponible. Cuando el lo deje lo podrás coger tú. Mientras tanto te puedo ofrecer este otro coche si quieres"
De esta manera atendemos la necesidad ofreciendo otro material lo más similar posible pero mantenemos el límite. Posiblemente el niño no se conforme con la opción que le damos y se enfade, por lo que tendremos que sostener esa emoción y acompañarle desde la calma, ofreciendo contacto físico, si quiere.
Este niño está en egocentrismo propio de la edad y por tanto todavía no es capaz de entender que sus acciones afectan a los demás, no es capaz de ponerse en el punto de vista del otro, es decir, todavía no tiene Teoría de la mente.
