
Cuándo desaparece: Alrededor de los 3 a 4 meses (el de búsqueda) y se extingue de forma más gradual hacia el año de vida (el de succión voluntaria).
Qué es: Si se roza suavemente la mejilla o el labio del recién nacido, este gira la cabeza de inmediato hacia el estímulo buscando el pezón y comienza a succionar rítmicamente.
Implicación clínica: Su permanencia más allá del periodo lactante puede interferir en el desarrollo de una correcta articulación del lenguaje, la masticación de sólidos y provocar tensiones crónicas en la mandíbula.
Imagina a un bebé recién nacido, de pocos días de vida, que tiene hambre y está empezando a mostrar signos de inquietud (como mover la cabeza o chuparse las manos).