Cuándo desaparece: Entre los 3 y 9 meses.
Qué es: Al acariciar suavemente un lado de la espalda del bebé (paralelo a la columna vertebral) mientras está boca abajo, este arquea el tronco y la cadera hacia el lado estimulado, como preparándose para el gateo o el reflejo de anclaje.
Implicación clínica: Su falta de integración suele relacionarse con problemas de control de esfínteres (enuresis nocturna pasada la primera infancia), inquietud motora y dificultad para permanecer sentado quieto debido a la constante estimulación táctil en la zona lumbar (Wang et al., 2025).
En condiciones normales, este reflejo se integra (desaparece) entre los 3 y los 9 meses de vida (Wang et al., 2025). Sin embargo, si el reflejo se retiene (permanece activo más allá de esa edad), el roce constante de la ropa o el contacto del respaldo de una silla en la zona lumbar puede seguir desencadenando esa pequeña molestia o necesidad inconsciente de moverse.